4 oct 2010

Camello Dromedario.

Viviendo sobre el lomo de un camello, quizás habite un dromedario más tarde, en mi isla de apariencias fingidas, las olas en el desierto nunca romperán, pero tengo arena por doquier, navegantes desconocidos impulsados por corrientes alternas, lo que necesito es lo que tu tienes para ofrecer, debe ser que ya no se lo que quiero, y no te confundas, no estoy hablando de una persona en particular ni mucho menos de problemas personales, atrapado en la isla donde las olas nunca romperán, el sol, odio el sol, tras el horizonte siempre hay más horizonte.

En el dromedario de dos cabezas, olvido recordar, lo intento, pero ya esta olvidado, o por lo menos intento convencerme de eso antes de dormir, todo el tiempo drogado de ficciones pasajeras, todo el tiempo es demasiado, las pisadas en la playa de arena son cada vez menos, veo las luces en el cielo y me gustaría desaparecer para siempre en una de ellas, siempre tengo que explicar que ya no se nada, siempre aturdido, por favor nunca me intentes despertar o veraz como salgo corriendo para nunca regresar, en esta ocasión casi puedo sentir el mar.

Se me ha estado olvidando mirar hacia atrás este ultimo tiempo, debe ser porque las cosas avanzan rápido y luego lento, como nunca fui una persona paciente, preferiría solo desintegrarme, veo ruinas por todos lados y el deseo de decir la verdad, devolverme como lento caminante, divago en el eterno recién despertar, siempre decido estar solo, pero soy tan dependiente, no recuerdo cuando fue la ultima vez que no fui egoísta, en mi dromedario hoy nos arrojamos al mar, creo que hemos decidido flotar por diferentes derivas, aun no entiendes porque debo estar solo.

Hemos navegado en el espacio profundo, el cielo siempre se confunde con el mar, las luces difuminadas, aunque seguramente tiene más sentido reconocer que soy yo el distorsionado, una vez que lo dejo todo de lado, diferencio a mis enemigos, todo lo que puedo ver son los estorbos que yo mismo puse en ese lugar, ahora recuerdo el significado de demonios internos, ahora entiendo que el miedo no es un enemigo solo un estorbo que yo mismo puse ahí, pero lo cierto es que puse muchas más cosas en mi camino, ahora me pregunto si “tengo lo necesario”

Cuando comencé este viaje de pasos torpes, la verdad es que no reconozco mi origen, pero recuerdo que en un comienzo no venia tan cargado, eso no significa que llevo conmigo lo que necesito, ahora siento que las cosas no necesitan un principio o un fin, y la palabra subjetivo cumple su función, objetos que no reconozco, en el lomo del camello hoy, solo por hoy tengo control de mi mismo, me pregunto que debo hacer para conseguir paz, creo que no quiero reconocer abiertamente que todo lo que hago para seguir adelante me causa tristeza.

Mi dromedario de dos cabeza, mi dromedario que no me pertenece, mas es mío, porque yo le pertenezco a él, al principio esto me parecía una carrera, ahora entiendo que no voy a ningún lugar, eso debería ser algo liberador, reconozco abiertamente que todo lo que hago desencadena en dolor, nunca seré una buena compañía, lo reconozco pero no soy capaz de asimilarlo, debe ser por eso que extraño tanto a las personas que he dañado, pero no soporto estar con ellas, nuevamente debo aclarar que el distorsionado soy yo, el problema sigo siendo yo.

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